sábado, 19 de junio de 2010

Welcome to the jungle


Desde inicio de año lo esperábamos: el viaje de estudio como todos los años. Este año: la selva central. Debo confesar que este año no esperé el viaje con muchas ansias. Normalmente nos hacemos expectativas con respecto al viaje, contamos los días, los planificamos al máximo, es, muchas veces, el tema central y el "vas a ir al viaje?" es una de las preguntas hechas con mayor frecuencia. Sin embargo, este año nada de esto pasó. Hubo menor expectativa. Ya nos había pasado en años anteriores que tenían que postergarnos el viaje, o incluso cancelarlo, innumerables veces, debido a: huelgas, protestas, bloqueos de carreteras, pandemias e, inclusive, terremotos. 

A pesar de esto, el viaje fue genial. Hubieron menos visitas a sitios históricos y más excursiones a espacios naturales. Durante este viaje vi por primera vez una catarata (y me bañe en ella), me subí a un peque-peque y navegué un río, nos encontramos a un tigrillo, conocí una comunidad nativa (aunque de nativa tenía solo la fachada), me vestí y hasta bailé como uno de ellos. 


Siempre el hecho de viajar con tus amigos le da un "plus" a este tipo de travesías (que por cierto fue una palabra frecuentemente usada por la guía): jugar, mejor dicho enviciarse con, ocho locos y póker hasta las 2 a.m., bañarnos en la piscina del hotel en la noche, bañarnos en una catarata por la mañana, subirse a un puente colgante de más de 100 años, tomarse una foto que parece que estamos escalando una pared (cuando no estábamos ni a dos metros del suelo), escuchar los gritos desesperados de todos aquellos que creen que el bote está a punto de voltearse, tomarle una foto a un mototaxi que, de la nada, apareció en el río, para ponerla en el álbum "Fail!" del Facebook, etc. 


Fueron cuatro días que nos quedaron cortos (por lo menos a mí sí) y en los que lo pasé genial. Ya estamos haciendo planes para regresar (apenas nos graduemos, no?). Solo me queda decir: Welcome to the jungle.
Edo 
P.D. A inicio de año puse un contador de visitas. En febrero (Cigarettes & chocolate milk), íbamos 188 visitas. Hoy ya van 615. Parece que a la gente le gusta, seguiré escribiendo.

sábado, 15 de mayo de 2010

Km. 92.5

Ha pasado algo de tiempo desde Semana Santa. A pesar de eso, hace tiempo quería escribir este post. Lo empecé a escribir en la playa pero no lo terminé. Bueno ahí les va.
Todo empezó un lunes cuando un amigo, J.C. me dijo para irme con él a la playa a pasar Semana Santa. Resulta que él tiene un camper en el Real Club. Al inicio, no me lo tomé tan en serio pero, al ver que varios de mis amigos se iban a pasar el feriado largo por allá, decidí irme. Después de una conversación algo rápida con mis papás, que ocasionó el suficiente impacto como para que escriba los otros dos post anteriores, una empacada rápida con algo de ropa, hacer algo de tareas a la volada, dejando algunas pendientes, y la compra de provisiones para los cuatro días; estaba el jueves a las 3 p.m. en el carro de J.C., rumbo al sur.
Fueron cuatro días en los que, aparte de terminar rojo como un camarón, de ir de la playa a la piscina y de la piscina a la playa, aprender a jugar Texas hold'em (y ganarles a todos), enviciarme con el solitario en las tumbonas en la arena (mientras J.C. y R.C. estaban dormidos), de un partidito de tenis después de las comidas (por cierto, los papás de J.C. cocinan genial), de una pasada por Cocoa y mi reencuentro con una bicicleta; pude pensar un poco sobre lo que quería hacer con mi vida a partir del próximo año, ya que me esperaba un ultimátum en casa (Tiempo de decisiones 1 y 2) y, sobre muchas otras cosas más. 
El domingo, de vuelta a mi casa, no tenía ganas de volver. No sé si por tener que enfrentar el ultimátum o porque ya me había acostumbrado a comer, dormir, nadar, jugar póker y jugar tenis. Y es que con una vida así, quién quiere regresar al colegio?
Edo

miércoles, 21 de abril de 2010

Tiempo de decisiones (2)

Bueno, creo que ha pasado suficiente tiempo desde el último post (13 días) en el que le he dado un poco de vueltas al asunto. Por el momento, Derecho ha sido eliminado de las listas de posibilidades. La respuesta: por más que la carrera sea muy buena, no me gusta la idea de tener que comprometer mi moral alguna vez, aunque de hecho que hay abogados honestos allá afuera, y mi admiración a ellos pero, lamentablemente el común denominador, dice todo lo contrario. Esta decisión puede ser vista como un acto de cobardía. Hasta cierto punto puede ser llamado así y, hasta puede que esté de acuerdo con ese denominativo. Sin embargo, yo lo veo como un acto de responsabilidad. Puede sonar un poco confuso, hasta estúpido, pero, tiene una explicación. De hecho que quiero tener una familia más adelante, con un tropel de niños detrás mío. Es por eso, que no me quiero ver en la encrucijada de tener que decidir entre, dar de comer a mi prole o comprometer mi moral. Entre aceptar casos, en los que yo sé que mi cliente es culpable, o rechazarlos y morirme un poco de hambre. 
La verdad es que ni siquiera sé si en verdad el mundo del derecho es así. Es más todas las personas a las que he consultado al respecto, tampoco lo saben, ya que ninguna forma parte de ese mundo. Pero es algo que está arraigado en la mente de la gente, y con tanto caso de corrupción de abogados, fiscales (incluso aquellos de anticorrupción), funcionarios del estado y etc. No es que a uno le den muchos ánimos de meterse a ese mundo, no? Será cuestión de escuchar a las masas, no? En cualquier caso, he decidido no cerrar las puertas a ninguna posibilidad de carrera. Por eso, he puesto que ha sido eliminada solo por el momento.
A pesar de que Derecho ha sido momentaneamente tachada de mi lista, una nueva carrera ha sido agregaga:
Ingenería Empresarial: es como ingenería industrial pero más avocada a la parte administrativa. Me va a permitir ejecutar proyectos empresariales pero, también cubrir algún cargo en la parte administrativa. En ese sentido, esta carrera es bastante flexible. En todo caso no estoy muy enterado del tema pero, por lo que he escuchado, me gusta la idea. Todo es cuestión que vaya mañana a la charla de la Pacífico y me entere un poco más. Por lo pronto esta se ha convertido en una opción.
Edo

jueves, 8 de abril de 2010

Tiempo de decisiones

"Cuando regreses de la playa vamos a tener una conversación seria. Quiero que ya tengas claro qué vas a estudiar y dónde". Ese fue el ultimatúm que me dieron mis papás. Ahora, la pregunta es: qué va a pasar conmigo a partir del próximo año? Yo creía que lo tenía claro, lo había decidido hace tiempo pero, ahora cambié de opinión.
El fin de semana pasado, aprovechando que era feriado, me fui a la playa con dos amigos, por invitación de uno de ellos. Se supone que debí de haber pensado en eso mientras estaba allá pero, me limité a pensar a que tenía que pensar en elegir. A pesar de que no regresé con una decisión definitiva, esos cuatro días en la playa me ayudaron a relajarme un poco y ordenar ideas.
Resulta que este puede que sea mi último año en el colegio, si es que no decido, con previo consentimiento de mis padres, de hacer el año extra para sacar mi título de bachillerato, y tengo que decidir que voy a estudiar. Tengo posibles carreras en mi cabeza, la cuestión es elegir cúal.
1. Derecho: he escuchado muchas opiniones sobre esta posibilidad. Unos me dicen que esa es mi carrera, que me ven haciendo eso. Otros, me dicen que tendría que sacrificar mi moral para poder ejercer o, de lo contrario morime de hambre. Ahora, qué pienso yo? Últimamente, he descubierto que me gustan más las letras que las ciencias. Además, la carrera en sí, me parece genial. Por otro lado, no estoy dispuesto a poner en riesgo mi moral, sin ofender a ningún abogado, y, personalmente, no me sentiría cómodo ejerciendo un trabajo en el que me vea obligado a hacer eso. Otra persona me dijo que sería un reto para mí ejercer como abogado y seguir siendo honesto. Me dijo "imáginate siendo productivo, exitoso como abogado y seguir manteniendo tu moral. La carrera de derecho es genial, solo que algunos la usan para malos fines. Puede ser que ese hasta sea el común denominador pero, de hecho que hay abogados honestos. Míralo como un reto y, juégatela":
2. Arquitectura: "no te veo haciendo eso", "yo creo que sí la haces", "yo sí te veo como arquitecto". Esa era la carrera que estaba decidido a estudiar hasta hace unos meses. En particular me gusta bastante y, creo que sí tengo el talento para hacerlo. El problema es que me gusta pero, no sé si eso es lo que me apasiona.
3. Ingeniería Industrial: esta posibiilidad recién se me ocurrió ayer. Lo que pasa es que también me gustaría dedicarme a algo relacionado con la parte productiva o administrativa. En ese sentido, la carrera de Ingenería Industrial es bastante flexible. 
Creo que ya escuché suficiente de lo que los demás tienen que decir al respecto. He escuchado opiniones de mi papás, de mis amigos, de mi familia, de profesores. Creo que es momento de empezar a escucharme a mí mismo. Sea lo que sea que elija, al final no se trata de la carrera que estudie sino, como dice mi papá, de proponerse ser el mejor en lo que sea que uno sea. Yo creo que tiene razón. Al final de eso se trata todo esto, no?
Edo

sábado, 20 de marzo de 2010

Apaga la luz!




Este sábado 27 de marzo es la Hora del Planeta. No sé si mucha gente leerá este blog pero, vale la pena contribuir con una causa tan buena como esta. Además de ayudar a cuidar el planeta, estarás ahorrando energía. El año pasado, fuimos mil millones de personas en el mundo los que participamos en la Hora del Planeta. De estas, 8 millones de peruanos. ¡Seamos muchos más esta vez! 
¡Vamos! Apaga tus luces y desconecta todo lo que no estés usando, solo es una hora. Con esto no estoy diciendo de que solo ahorres energía por esta vez, trata de hacerlo siempre.
Aparte de apagar tus luces, cuéntale a todos sobre esta iniciativa: júntate con más gente, con tus amigos si quieres, cuéntale a tu mamá, a tu tío, a tu abuela a todos. Solo hay un planeta Tierra. Esta es una forma de decirle que nos importa.
Este sábado 27 de marzo de 8.30 a 9.30 p.m., apaga la luz, ilumina el futuro. El planeta te está llamando, ¿le vas a responder? 
Para más información visita la página web de la WWF (solo te tomará unos minutos). 
Edo

domingo, 28 de febrero de 2010

Cigarettes & chocolate milk

No se asusten. Ni he empezado a fumar, ni me he vuelto consumidor compulsivo de chocolate. Nada de eso. Simplemente es el título de una canción que escuche hoy, de pura casualidad cuando estaba bajando canciones de Elliot Smith (y ni siquiera es de Elliot Smith). Bueno este es el segundo post con un título de un fragmento de una canción (el primero fue "Pero te llevaste marzo y te rendiste en febrero").
Bueno no piensen que el titúlo lo puse por gusto, tiene, en verdad, su razón de ser. La canción habla de todas esas cosas a las que somos adictos y, sobretodo, de todas aquellas cosas que nos gustan y nos hacen daño. Por eso, este post se va a tratar sobre todas las cosas a las que soy adicto. Bueno, creo que la palabra adicto no se aplica a mi caso así que, cambiaré el tema de "todas aquellas cosas a las que soy adicto" a "todas aquellas cosas a las que no me puedo resistir".
Para empezar, no me puedo resistir a un cheesecake. No hay postre (por lo menos entre los que he probado hasta ahora) que sea más rico que un cheesecake. Pero creo que los helados y la mazamorra morada también entran en esta categoría.
No puedo pasar un día sin escuchar música. Y si no escucho música, me pongo a cantar o sino, siempre tengo una canción sonando en la cabeza. Pero, creo que eso le pasa a todo el mundo ¿no? Por lo menos me pasa a mí. Creo que sí soy adicto a la música pero, eso no me hace daño. Bueno, excepto cuando la gente  en la calle me mira como si estuviera loco cuando llevo los audífonos puestos y no puedo no cantar, tararear o por último mover los labios dependiendo de la letra de la canción. Pero eso no me importa.
No puedo decir "no" a una taza de café. Venga servido de la forma que sea y, si es mokka mejor aún. Me gusta el café: el olor, el sabor amargo, todo. Pero creo que eso es genético, a mi mamá le fascina y a mi hermana también. A mi papá también le gusta pero, él lo prefiere americano (café y agua) y bien cargado. Él dice que el café debe servirse así y sin tanto "adefesio". 
Si me dicen para ir a la playa, no puedo dejar de ir. No importa si es invierno o verano. Si es verano, mejor pero, si es invierno, no importa, igual me saco los zapatos y me mojo los pies. Lo malo es que siempre me termino mojando la ropa. El olor a mar, la arena en los pies, el agua helada (así es el mar en Lima). La playa es irresistible.
No puedo dejar de pensar. Eso es simplemente imposible para mí. Siempre pienso en algo, por más que quiera poner la mente en cero, no puedo.
Y supongo que ella también será irresistible para mí. Pero, ¿seré adicto a ella? Bueno supongo que hasta cierto punto, sí aunque, yo soy de aquellos a los que nos gusta tener nuestro espacio e ir a paso de tortuga. Adicto en el sentido que cada minuto sea tan bueno pero, tan bueno que quiera repetirlo. Obsesión y dependencia esas son palabras distintas. Pero bueno, esperemos primero que ella llegue y luego ya hablamos de este tema en otro post.
Bueno por ahora no se me ocurre nada más o, simplemente, tengo un poco de sueño (debe ser eso). Supongo que habrá una segunda parte. Pero por último, los pocos lectores que se dignan a entrar (y los mucho menos que comentan) me conocen mejor que yo mismo. Ellos ya sabrán qué (o a quién) encuentro irresistible.
Edo
P.D. Al empezar el 2010, puse un contador de visitas en la página principal. Ya van 188 visitas. Vaya, parece que hay gente a la que sí le gusta. No solo el blog sino, perder el tiempo leyéndolo.

martes, 9 de febrero de 2010

I am the master of my fate, I am the captain of my soul (Invictus)

El sábado fui a ver Invictus con R.Ch., B.F. y N.J., obviamente por iniciativa de R.Ch., jugador y fanático del rugby. Y aunque las reglas del rugby todavía no me han quedado del todo claras después de ver la película, y  de todas las explicaciones de B.F., hubo una escena en el que una voz en Off declama un poema que, por cierto, le da el título a la película. Se trata de Invictus, valga la redundancia, escrito por William Ernest Henley. Esa fue la mejor parte de la película, aunque R.Ch. me contradiga. 
Después de leer un poco sobre la biografía de Henley, en Wikipedia por cierto, el poema cobra sentido. Pongámoslo así, Henley no tuvo buena suerte: sufrió de tuberculosis a los 12 años, lo que ocasionó la amputación de su pierna izquierda, su padre murió cuando él tenía 19 años, pasó tres años internado en un hospital debido a su pie derecho y su hija murió a la edad de 5 años. Sin embargo, Invictus, escrito en 1903, el mismo año en que Henley murió, es el poema perfecto para esos momentos en los que no nos queremos rendir.  Te deja con las ganas de ser más y de ser mejor. Y, cuando lo lees, no puedes evitar escuchar la frase, que suena más a cliché, en tu cabeza: "retroceder nunca, rendirse jamás".
Pero les dejo el poema, para que cada uno saque sus conclusiones:

Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
 

William Ernest Henley 

Edo