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jueves, 24 de marzo de 2011

Apaga la luz, ilumina el futuro


En el 2009, en Sidney Australia, nació la iniciativa de apgar las luces por una hora como símbolo de la lucha contra el cambio climático, producido en gran parte por el hombre. El año pasado, más de un billón de personas en 128 países y 4616 ciudades participaron de esta manifestación totalmente pacífica y, que se ha convertido en la más grande del mundo y de la historia. Arriba, está el video de la WWF para la Hora del Planeta 2011 (con una canción de fondo buenísima y, que me gusta de The Temper Trap: Sweet disposition). Está en inglés porque, no hay una versión peruana del video.
Apagar la luz este sábado, no solo implica el ahorro de energía eléctrica por una hora sino, que también es una forma de hacer sentir nuestro compromiso permanente y sincero con la conservación del planeta. Si participas de esta campaña de la WWF, no seas conciente solo por una hora, trata de ahorrar energía y de mantener una actitud ecológica siempre.
Me gusta el slogan de esta campaña, es simple, fácil de recordar pero, lo más importante de todo es el mensaje: "Apaga la luz, ilumina el futuro". Simplemente, si queremos un futuro, debemos de actuar ahora. Basta una persona para iniciar el cambio y motivar a otras a que formen parte de él. Apagar las luces este sábado 26 de marzo de 8.30 a 9.30 p.m., puede ser el inicio. Hagamos mañana una fiesta, que la Tierra sea la protagonista. Yo voy a apagar la luz porque, amo a mi hogar, nuestro planeta. Ya soy parte del cambio, y tú?
Para mayor información visita la página web de la WWF, haciendo click aquí.
Edo

sábado, 10 de julio de 2010

Me retiro

Les escribo desde Pachacamac, al sur de Lima. Estoy en una casa (que poco más parece un hotel), con cerca de 40 chicos de 15 y 16 años. Resulta que este año les toca confirmarse y yo soy su animador. No me linterpreten (o quizás el término está mal usado), no es que sea del tipo de animador que tiene que saltar ni gritar arengas. No, se supone que soy una especie de guía espiritual para ellos. Pero para hacer esto no estoy solo. He venido con 9 amigos más que se confirmaron conmigo el año pasado y son animadores como yo.
El retiro termina mañana y hasta ahora todo va genial. Creo que irse de retiro como confirmando (osea como aquel que se va a confirmar) es muy diferente que irse de retiro como animador. Una cosa es hacer las actividades y, otra muy diferente, es hacer las actividades y estar detrás del planeamiento y ejecución de estas. El reto de ser animador en un retiro, requiere, aparte del deseo de estar aquí y de ganas para trabajar, de altas dosis de cafeína pues, somos los últimos en irnos a dormir. Es una labor bastante matada y requiere de mucha preparación previa, trabajo en equipo y tolerancia pero, tiene sus recompenzas. Ver a los chicos de tu grupo metidos en la actividad a realizar, ver que se interesan por la sesión, ver que todo tu esfuerzo, tus pocas horas de sueño llevaron a que todo salga bien, es lo que te motiva a seguir al final del día.
Pero esto no acaba aquí este fin de semana, esto todavía continúa en Lima y es algo que verdaderamente no tiene fin. No se trata de aprender una materia como matemáticas o física, es algo que se cultiva día a día y que finalmente te ayuda a crecer como persona. Pienso que todo aquel que se estanca y deja de aprender a partir de lo vivido día a día, deja de crecer como persona y se vuelve alguien mediocre, conformista. No se conformen muchachos, aprendan algo nuevo todos los días.
Por último gracias a todos los que estuvieron atrás de este retiro coordinando la logística, a los guías, a los animadores pero, sobretodo, a nuestros chicos, los confirmandos, porque sin sus ganas, este retiro no sería posible.
Edo
P.D. (13/07/2010) Grande GRUPO 1!

sábado, 15 de mayo de 2010

Km. 92.5

Ha pasado algo de tiempo desde Semana Santa. A pesar de eso, hace tiempo quería escribir este post. Lo empecé a escribir en la playa pero no lo terminé. Bueno ahí les va.
Todo empezó un lunes cuando un amigo, J.C. me dijo para irme con él a la playa a pasar Semana Santa. Resulta que él tiene un camper en el Real Club. Al inicio, no me lo tomé tan en serio pero, al ver que varios de mis amigos se iban a pasar el feriado largo por allá, decidí irme. Después de una conversación algo rápida con mis papás, que ocasionó el suficiente impacto como para que escriba los otros dos post anteriores, una empacada rápida con algo de ropa, hacer algo de tareas a la volada, dejando algunas pendientes, y la compra de provisiones para los cuatro días; estaba el jueves a las 3 p.m. en el carro de J.C., rumbo al sur.
Fueron cuatro días en los que, aparte de terminar rojo como un camarón, de ir de la playa a la piscina y de la piscina a la playa, aprender a jugar Texas hold'em (y ganarles a todos), enviciarme con el solitario en las tumbonas en la arena (mientras J.C. y R.C. estaban dormidos), de un partidito de tenis después de las comidas (por cierto, los papás de J.C. cocinan genial), de una pasada por Cocoa y mi reencuentro con una bicicleta; pude pensar un poco sobre lo que quería hacer con mi vida a partir del próximo año, ya que me esperaba un ultimátum en casa (Tiempo de decisiones 1 y 2) y, sobre muchas otras cosas más. 
El domingo, de vuelta a mi casa, no tenía ganas de volver. No sé si por tener que enfrentar el ultimátum o porque ya me había acostumbrado a comer, dormir, nadar, jugar póker y jugar tenis. Y es que con una vida así, quién quiere regresar al colegio?
Edo

sábado, 20 de marzo de 2010

Apaga la luz!




Este sábado 27 de marzo es la Hora del Planeta. No sé si mucha gente leerá este blog pero, vale la pena contribuir con una causa tan buena como esta. Además de ayudar a cuidar el planeta, estarás ahorrando energía. El año pasado, fuimos mil millones de personas en el mundo los que participamos en la Hora del Planeta. De estas, 8 millones de peruanos. ¡Seamos muchos más esta vez! 
¡Vamos! Apaga tus luces y desconecta todo lo que no estés usando, solo es una hora. Con esto no estoy diciendo de que solo ahorres energía por esta vez, trata de hacerlo siempre.
Aparte de apagar tus luces, cuéntale a todos sobre esta iniciativa: júntate con más gente, con tus amigos si quieres, cuéntale a tu mamá, a tu tío, a tu abuela a todos. Solo hay un planeta Tierra. Esta es una forma de decirle que nos importa.
Este sábado 27 de marzo de 8.30 a 9.30 p.m., apaga la luz, ilumina el futuro. El planeta te está llamando, ¿le vas a responder? 
Para más información visita la página web de la WWF (solo te tomará unos minutos). 
Edo

martes, 9 de febrero de 2010

I am the master of my fate, I am the captain of my soul (Invictus)

El sábado fui a ver Invictus con R.Ch., B.F. y N.J., obviamente por iniciativa de R.Ch., jugador y fanático del rugby. Y aunque las reglas del rugby todavía no me han quedado del todo claras después de ver la película, y  de todas las explicaciones de B.F., hubo una escena en el que una voz en Off declama un poema que, por cierto, le da el título a la película. Se trata de Invictus, valga la redundancia, escrito por William Ernest Henley. Esa fue la mejor parte de la película, aunque R.Ch. me contradiga. 
Después de leer un poco sobre la biografía de Henley, en Wikipedia por cierto, el poema cobra sentido. Pongámoslo así, Henley no tuvo buena suerte: sufrió de tuberculosis a los 12 años, lo que ocasionó la amputación de su pierna izquierda, su padre murió cuando él tenía 19 años, pasó tres años internado en un hospital debido a su pie derecho y su hija murió a la edad de 5 años. Sin embargo, Invictus, escrito en 1903, el mismo año en que Henley murió, es el poema perfecto para esos momentos en los que no nos queremos rendir.  Te deja con las ganas de ser más y de ser mejor. Y, cuando lo lees, no puedes evitar escuchar la frase, que suena más a cliché, en tu cabeza: "retroceder nunca, rendirse jamás".
Pero les dejo el poema, para que cada uno saque sus conclusiones:

Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
 

William Ernest Henley 

Edo

lunes, 1 de febrero de 2010

Cumpleaños feliz

El martes pasado (26 de enero), fue mi cumpleaños. Cumplí dieciseís años y  me pasaron las cosas que a todos nos pasan en nuestros cumpleaños: tuve el momento incómodo cuando uno no sabe que hacer mientras le cantan "Cumpleaños feliz (8)", los saludos cuando uno se despierta, los post en el muro del facebook, llamadas telefónicas (algunas de larga distancia), algunos mails, muchos abrazos, una torta (en mi caso un Cheesecake de Oreo), algunos regalos (dos polos, un CD: "Viva la vida" Coldplay, chocolates de La Ibérica y, extrañamente, unos tickets de Happyland). Lo pase con la gente que quiero, aunque algunos faltaron, y, lo más importante, la pasé genial.
Quiero agradecer: a todos los que fueron al almuerzo en el Friday's, a la organizadora del almuerzo, a todos los  que fueron a las comidas previas a mi cumpleaños (parrillada y almuerzo), por los regalos que recibí (incluyendo lo de Happyland) y por los quedaron olvidados o  que me deben y por todos los que se acordaron a tiempo (y a los que no) por todos los post en el muro del Facebook, los mails y las llamadas telefónicas (incluyendo las de larga distancia).
A todos ellos:
GRACIAS TOTALES
(o simplemente GRACIAS)
Edo

viernes, 28 de agosto de 2009

A las 00.20

Son las doce de la noche con veinte minutos en Lima, Perú. Yo aquí, sentado desde la comodidad y el anonimato de mi estudio, me dispongo a escribir un nuevo post que, probablemente jamás será leído por nadie.
A la hora de sentarme frente al teclado, entrar al escritorio de este blog, hacer click en "Nueva entrada", vuelve la misma pregunta recurrente: Que mierda escribo esta vez? Yo sé que no suena para nada bien empezar siempre un post con esa misma maldita idea. Es más, me lo han dicho. Aunque probablemente no suene creíble, he intentado empezar un post escribiendo sobre otro tema pero, siempre me queda la sensación que lo escribo suena un tanto a crónica policial. Siento que el post pierde completamente cualquier tipo de espontaniedad, y pasa a ser algo tan monótono y aburrido como cualquier crónica de la sección "Policiales" de cualquier periódico local.
Es, al final, esta idea redundante del no saber que escribir lo que me lleva a llenar de palabras que, aunque carezcan de sentido, forman, al fin y al cabo, un post. Y es que la incertidumbre del no saber que escribir, es lo que al final me lleva a otro tema y al final ese otro tema, se vuelve el tema principal de este post.
Normalmente se me ocurren temas para escribir un post, un cuento o lo que sea, cuando salgo a caminar. Es en esas caminatas sin rumbo con mi compañero cuadrúpedo, en las que tengo la posibilidad de filosofar un poco. Me pongo mis audífonos, pongo el iPod en shuffle y empiezo a caminar sin un rumbo preciso.
Aunque pueda sonar un poco tonto, se siente bien durante esos 20 o 30 minutos (todo depende de la voluntad de mi perro), no tener todo bajo control. Saber que en esa media hora, no hay planes fijos que seguir, preocupaciones, nadie a quien impresionar, nadie a quien seguir. Se siente bien durante esa pequeña fracción del día, pensar un poco en lo que hiciste ayer, en lo que haces hoy y, por qué no, en lo que harás mañana. Es ese pequeño espacio de soledad humana auto-inflingida, en el que tengo la oportunidad de pensar en lo que verdaderamente me importa, lo que en verdad me interesa, lo que me de la gana de pensar. Saber que en esos pocos minutos, puedes crear, en tu mente, una historia que no tiene por qué tener un punto final. Es en esos minutos, en los que puedes pensar concientemente muchas cosas, hacer un examen de conciencia profundo o, simplemente, dejar la mente volar y no pensar nada concreto.
Esos son los momentos más tranquilos del día, esos momentos de soledad para nada dolorosa ni sufrida. Es una soledad que puedes abandonar si quieres, que no te persigue, que no ha venido para quedarse. Son minutos de soledad, que algunos sentimos la necesidad de buscar y, que muchas veces, cuando queremos, encontramos. Y aunque para algunos suene aburrido, esos minutos no los cambio por nada.
Edo

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Después del cine

El sábado no tenía nada que hacer. No había hecho planes, así que decidí llamar a mi primo. Decidimos ir al cine y después al McDonalds porque queríamos probar el McFlurry Milky. Le dije que avisara a mis otros primos. Ninguno pudo ir, solo él.

Llegamos al cine y no nos poníamos de acuerdo en qué película ver. Al final, y después de mucho tiempo, terminamos viendo "Búsqueda Implacable". Bueno, no ha sido la mejor película que he visto, pero veíamos esa o "Piña Express". Después de comprar las entradas, nos dimos cuenta que, si queríamos comprarnos dos Mcflurry después de la película, no podíamos comprar canchita.

Bueno, el punto del post es lo que pasó después de la película. Salimos del cine y estábamos caminando por el Chilis, cuando mi primo me dice "Oye tú las conoces?" y yo que estaba unos pasos más atras, retrocedí y le pregunte "A quienes?". De pronto veo a un grupo de 5 chicas que me saludan desde adentro del Chilis. Yo que no conocía a ninguna, voltee a ver si en realidad estaban saludandome a mí o a una persona que estaba atrás de mí. No había nadie. Las chicas me seguían saludando y yo las saludé también. Buscaba sus caras en mi memoria y no las encontraba. Ellas me apuntaban a una y me hacían señas como para verificar si no la conocía. Tenía los ojos grandes y marrones, pelo ondulado marrón también y una sonrisa blanca y contagiosa.

Mi primo que se dió cuenta que las chicas me estaban cojudeando, me jaló del brazo y me dijo "Bien huevón eres tú, no?" Yo solo me reía con ganas. De pronto, se me ocurrió pasar de nuevo por el Chilis y saludarlas y quien sabe, entrar y hablar con ellas un rato. Cuando le sugerí a mi primo la idea me dijo "Ya déjate de cojudeces!"

Al final, me quedé con las ganas de hablar con ellas pero sobretodo de hablar con la de los ojos grandes. Por eso, si tú estuviste en el Chilis el sábado en la noche, saludaste a alguien a través de la ventana, estabas con 4 amigas más y tienes ojos grandes y marrones, deja un comentario en este post.
Edo

domingo, 14 de septiembre de 2008

Esta, ¿mi ciudad?

Se supone que tenía que postear el viernes pero al final no pude. No quiero darles excusas estúpidas, solo la verdad: tenía examen de mate al día siguiente. El sábado me la pase durmiendo y recién hoy, domingo me pongo a postear.




Edo

Esta caótica ciudad, a la que algunos solemos llamar hogar afortunadamente o desafortunadamente, todo depende si te gusta vivir aquí. Yo particularmente, tengo una relación amor/odio con Lima.
Me parece la ciudad perfecta sobre la cual escribir, hay tanto a tu alrededor que siempre hay tema de sobra. Pero llega un momento en el que el mismo hecho de vivir en una ciudad, te aburre. Te sientes como un prisionero, un rehén en tu propia casa; la rutina te atrapa y no ves la hora en el que el fin de semana llegue y poder tener un poquito de libertad, aunque sea por dos días.
Los días de semana son particularmente tediosos y peor aún si es en invierno, entonces te puedes asegurar un día totalmente apestoso: garúa, neblina, cielo nublado, ni un rayo de Sol, viento y un día especialmente melancólico. Es en esos días, que extrañas al verano como no extrañas a nada o a nadie, es en esos días en los que pagarías una fortuna para que salga el Sol y en los que cuentas los segundos para irte a tu casa. En esos días te preguntas como rayos Francisco Pizarro no se dio cuenta del clima totalmente impredecible de Lima y fundó la capital aquí.
En verano, en cambio, Lima se vuelve una ciudad alegre y aunque la humedad y el calor no son una buena combinación, la gente va por las calles de buen humor, o por lo menos eso es lo que parece. Sin embargo, para el verano falta un montón. El 23 de setiembre empieza la Primavera y con ella nuestras esperanzas de que el clima invernal cambie y con la certeza de que el verano está un poco más cerca de nosotros.
Y es que, queramos o no vivimos aquí y lo único que podemos hacer es aguantar a Lima y a todos sus caprichos.
Probablemente, hasta ahora he dado solo una vista de lo feo que puede ser Lima en lo que el clima se refiere, pero Lima tiene también su parte "bonita". Esa parte que nos cautiva a todos. Es esa mezcla de todas estas sangres que hay en esta ciudad, ese olor de antaño en cada esquina, son sus parques, sus plazas, la playa, la música y toda esa "limeñidad" que se respira en el aire pero, queremos a Lima, sobretodo por su gente.
Y es que aunque odiemos a Lima de vez en cuando y aunque se haya puesto de moda romper pistas todos tenemos que admitir que como Lima no hay otra.

Elegir un tema para este post no fue nada fácil. ¿Será porque mi semana fue un tanto monótona? Bueno en parte, sí y en parte porque tenía tantas y tan pocas ideas en la cabeza. De vez en cuando aparecía una idea para este post pero de repente "¡zumm!", se esfumaba. Al final, llegué al fin de semana más confundido que nunca. Y cuando esperaba ir a una fiesta el sábado, los planes fracasaron. Esa fiesta pudo ser una fuente de ideas para este post. En realidad hasta ahora no sé que escribir en este post. Aunque ya les he hecho un breve resumen de mi semana, no me gustaría a mí como lector un post así.
Durante la semana se me ocurrió una idea para este post y es sobre esta idea sobre la cual voy a escribir: Lima.